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Heridas faciales

 

Tratamiento preventivo de las cicatrices hipertróficas

La herida es la respuesta a una agresión mecánica que produce una solución de continuidad en los tejidos. La producción de una herida desencadena un síndrome inflamatorio, pérdida de sustancia, hemorragia, separación de bordes y una serie de síntomas acompañantes que dependen del asiento topográfico y de las lesiones en profundidad.

 

Las heridas pueden ser simples o complicadas con lesión en los tejidos subyacentes.

Heridas simples o incisas puras

Son aquellas en las que la lesión se limita a los tejidos de revestimiento. Normalmente la destrucción es mínima cuanto más regular sean lo bordes más regular y mejor será el pronostico.

Heridas complejas

Son las heridas inciso contusas y las punzantes en las que a la solución de continuidad se suman las lesiones de los tejidos subcutáneos. Suelen tener más intensidad necrosis y reacción inflamatoria. La cicatriz llevada a su evolución natural es de peor pronóstico.

Un herida es grave cuando tiene las siguientes características:

El agente vulnerante es muy importante a tener en cuenta a la hora de valorara la herida.

Por ejemplo, una herida por arma de fuego, la severidad depende del arma usada siendo el daño directamente proporcional a la energía que la bala libere a los tejidos, esto viene condicionado por la forma y la masa del proyectil y por la velocidad con que el arma lo libere. La dirección vectorial del disparo y la postura del individuo determina que estructuras va a interesar.

También hay que tener en cuenta el tiempo transcurrido desde la agresión hasta el momento de la asistencia.


Cronología de las heridas

Fase alternativa

En el caso de las heridas es instantáneas

Fase catabólica

Tras una incisión cutánea los bordes se separan y la sangre de los vasos seccionados se expande rellenando la cavidad y saliendo al exterior.

Posteriormente se produce una contracción en los vasos seccionados cesando el sangrado. Luego se desencadenan los mecanismos de inflamación local con vasodilatación refleja, acidosis, aumento del catabolismo, degradación proteica y fenómenos exudativos.

En esta fase intervienen las enzimas líticas que colaboran con la limpieza de los elementos que rellenan el hueco (gérmenes, detritus celulares y cuerpos extraños)

Fase reparativa

Está encaminada al cierre de la solución de continuidad cutánea sobre la herida y procedente de los exudados se forma una costra que protege de la invasión bacteriana y que al retraerse aproxima los bordes.

En las heridas muy superficiales, las células basales de la epidermis circundantes proliferan hasta cubrir el hueco en las más profundas o con mayor pérdida de la sustancia. El tejido de granulación rellena las cavidades, luego comienza a crecer las células basales epidérmicas de la periferia hacia el centro, por lo que la herida se va cubriendo de epidermis. El tejido cicatrizal nunca es una restauración anatómica perfecta ya que es más rígido e inelástico que la piel circundante, que carece de fibras elásticas, folículos pilosos, glándulas sebáceas y glándulas sudoríparas.

Algunos anfibios según Langaker, reparan sus heridas por regeneración. En los mamíferos, el proceso de reparación se realiza a través de una serie de eventos bioquímicos que finalizan con la formación de cicatriz.

La hemostasia incluye vasoconstricción, agregación plaquetaria y formación de fibrina.

La inflamación se caracteriza por una cascada de células. Aparecen primero los polimorfonucleares acompañados con macrófagos y linfocitos. Esta etapa es responsable por un lado de la defensa contra las bacterias y por el otro de la secreción de numerosos factores de crecimiento y de los distintos componentes de la matriz extracelular. En este tiempo, los macrofagos actúan como células efectoras en la coordinación de las distintas etapas de la reparación de la herida. La proliferación es la multiplicación de fibroblastos, de células endoteliales y células epiteliales. La matriz de la fibrina inicial es rica en proteoglicanos, ahora es sustituída por el colágeno.

Por último en la remodelación, el colágeno es ordenado, entrecruzando sus fibras en los tres planos del espacio. Se dibuja un andamio tridimensional de fibras colágenas en los tres planos del espacio, en cuya luz se ubica el gel de los mucopolisacáridos de la matriz extracelular.

Las cirugías intrauterinas han permitido un mejor conocimiento en la evolución de las heridas.

La herida fetal nada en el líquido amniótico, rico en factores de crecimiento y en la matriz extracelular, a base de ácido hialurónico y fibronectina. El ácido hialurónico es ácido glucurónico más N - Acetilglucosaminas. Formando un gel viscoso que con otros componentes, constituyen la matriz extracelular. La ausencia de cicatriz en el feto y la pequeña cantidad de colágeno utilizado, sugieren un alto poder de organización.

La cicatriz es el resultado final de un largo proceso inflamatorio de varios años de evolución, caracterizado por reabsorción, aposición, reubicación tridimensional de fibras colágenas, pero nunca llegan a tener la estructura y organización de la dermis normal.

La matriz de la dermis está compuesta por fibras colágenas, fibras elásticas y un gel interfibrilar de glicosaminglicanos, sales y agua. De Palma y col. sostienen que la matriz de las heridas fetales es rica en proteoglicanos. Estos autores han demostrado que la matriz de la herida fetal fetal está compuesta por glucosaminglicanos como el ácido hialuronico.

Estudios experimentales en ovejas han permitido observar que en la herida fetal se encuentra menor cantidad de fibras colágenas con una mayor organización celular en la zona de la herida.

Según Roswell Hallock y col., Merkel y col, se demuestra que el tipo de colágeno preponderante en la herida fetal es tipo I y III aeste colágeno lo consideran como estructural a diferencia del colágeno cicatrizal común. Mohammad N al Catan observa en su trabajo Cicatrización en el tendón fetal: desarrollo de un modelo experimental, que el gran poder de regeneración del tendón es consecuencia de la estrecha relación célula/matriz.

Para Whithy y Fergusson, la diferencia en la fibrinogénesis entre una herida fetal y una herida de adulto radica en las variaciones de la distribución de los glicosaminosglicanos. La herida fetal se caracteriza por la presencia de glicosaminoglicanos en el lugar de la lesión. Sumergidos en este gel de mucopolisacáridos, proliferan rápidamente las células mesenquimáticas, con migración, diferenciación y maduración de las mismas. Al colágeno se lo observa en pequeñas cantidades, pero diferenciado. Es un colágeno tipo de Y y III estructural y no cicatrizal común.

La organización y ordenamiento precoz del colágeno estructural es estimulada por la presencia de glicosaminglicanos. Esta acción ordenadora de los integrantes de la matriz extracelular sobre los distintos tipos de cicatrización de las heridas es resaltada por Seibert que sugiere el uso de una mezcla de ácido hialurónico, colágeno y proteínas.

 


Tipos de cicatrización

1. Cicatrización_por_primera_intención

Cuando una herida es aséptica incisa no complicada, la pérdida de sustancia permite la unión inmediata de los bordes, mediante puntos de suturas.

2. Cicatrización por segunda intención

Cuando existe pérdida de sustancia que impide el cierre primario o la herida está infectada no se puede suturar. En este caso, la cicatrización se produce a partir del tejido de granulación.

3. Cicatrización por tercera intención

Algunos autores denominan cicatrización pro tercera intención a los casos en que la herida no se sutura inmediatamente sino tras un lapso de tiempo en el que crece tejido de granulación o se sutura por primera intención y posteriormente por dehiscencia o infección hay que esperar a que granule.


Factores que modifican la cicatrización

En la reparación de las heridas existen factores generales o locales que influyen positiva o negativamente.

 

Factores Generales

· Nutrición: las hipoproteinemias severas retrasan la faz anabólica

· Hipervitaminosis C

Las cicatrices hipertróficas y queloideas  son variaciones del proceso de cicatrización normal de las heridas.

Es difícil definir lo que es una cicatrización normal, pero podemos decir que en una cicatrización normal se produce un equilibrio entre la fase anabólica y catabólica hacia la tercera o cuarta semana, donde en ese momento la tensión de la herida es del 30 al 40% en relación con la piel normal. A medida que se entrecruzan las fibras de colágeno se produce la maduración de la herida, que en este período se encuentra más hiperémica y discretamente elevada durante los 3 meses siguientes, donde la mencionada hiperemia desaparecerá y la elasticidad se recuperará casi por completo.

Cuando este equilibrio no se produce, la cantidad de colágeno de la herida es superior a la que se degrada, entonces la herida se expande, se eleva sobre la piel, adquiriendo un color rojo vinoso. Algunos autores diferencian a la cicatriz queloidea como aquellas que rebasan las dimensiones originales de la herida y producen un abultamiento de colágeno, deformando la herida histológicamente, que no puede diferenciarse las dos lesiones ni al microscopio óptico ni electrónico.

Un factor aparentemente determinante de la formación de estas cicatrices podría ser la infección.

Uno de los principios de la cicatrización de las heridas es la inflamación, condición necesaria para llevar acabo dicho proceso, en especial tres de los componentes de la inflamación; oxígeno, macrófagos y fibroblastos. Sin oxigeno, los fibroblastos no producen colágeno, ni los macrófagos opsonizan las bacterias y sin macrófagos, los fibroblastos no se multiplican. Existe, asimismo una cadena de factores de crecimiento de los fibroblastos que estimulan a estos para generar más colágeno.

Desde el punto de vista quirúrgico, uno debe tratar de colocar la menor cantidad de material extraño a la herida (materiales de sutura), para evitar los espacios muertos y para evitar las heridas suturadas a tensión que siempre que sea posible, deberá modificarse la dirección de las cicatrices para disminuir la tensión de las Z plastias.

Con relación a la edad de los pacientes, en los niños la frecuencia de cicatrices hipertróficas parecería ser menor. También existe una frecuencia mayor en pacientes de piel oscura.


Tratamiento

1. Cirugía

Reducción de la cicatriz y redireccionamiento de la misma. De todos modos esta técnica reaviva la cicatriz y por ende el proceso inflamatorio pudiendo reproducirse una nueva cicatriz hipertrófica.

2.Radiación

Los fibroblastos inmaduros son vulnerables a los efectos ionizantes de la radiación, que los aniquila o esteriliza, evitando la posterior multiplicación de las células tratadas. Este efecto es permanente y aditivo de modo que si posteriormente se necesita una nueva radiación, por ejemplo, para patología maligna de la zona severa se ve limitada su aplicación.

3. Triancinolonas

Es una sustancia antiinflamatoria potente, pero con varios efectos desfavorables.

4. Compresión

El tratamiento de la cicatriz hipertrófica es desde hace mucho tiempo una preocupación para el hombre; ya en el papiro de Smith (1500 A. C), se lo menciona.

Los factores que determinan este anormal crecimiento pueden ser múltiples, se especula con la disminución de la enzima colagenaza o el aumento de la producción de fibras colágenas sobre la producción de fibras elásticas.

Las Bridas y las cicatrices hipertróficas son dos consecuencias graves de las quemaduras_intermedias_y_profundas. En un principio, las superficies quemadas presentan un aspecto satisfactorio. Sin embargo, luego de tres a cuatro semanas, comienza la formación de cicatrices hipertróficas y se produce  la contractura de las partes blandas. Llevando a la formación de cordones o medallones de grosor variable. Cuando estas lesiones se ubican en zonas neutras, la secuela es estética; pero cuando se ubican en zonas funcionales, las consecuencias son sensiblemente mayores.

Larson en U.S.A ha extendido el uso de la presoterapia junto con las tracciones para el tratamiento de las bridas. Suponiendo que la presión constante alteraría la concentración de condroitín-sulfato, disminuyéndola, al tiempo que aumentaría los valores de ácido hialurónico.

Cuando se establece una compresión de más de 25 mm de Hg (similar a la presión capilar), se evita la formación de cicatrices hipertróficas. Esta compresión determina:

a)        El ordenamiento de las fibras colágenas

b)        La disminución de los edemas

c)        La disminución de la irrigación

d)        Modifica la relación regeneración y destrucción tisular

e)        Disminuye las sensaciones de prurito

Inicialmente la técnica de la compresión estaba basada en la utilización de elementos simples como el poliuretano y las vendas elásticas. Luego basándose en algunas consideraciones físicas comenzaron a diseñar prendas fabricadas con diferentes tejidos elásticos.

Dado que la topografía del cuerpo humano tiene superficies cóncavas, planas y curvas, mas o menos pronunciadas las que determinan la superficie del cuerpo humano.

Si lo que se pretende es comprimir con precisión las diferentes regiones no se lograrán los valores óptimos con tejido elástico cuando la superficie es cóncava, dado que las resultantes de las fuerzas de presión será menor (esto depende del ángulo con que las fuerzas de tracción actúan, entonces, a mayor ángulo menor presión).

Ante estas circunstancias se hace necesario buscar las formas de emparejar las superficies de tal manera que las presiones sean ideales.

Para ello se diseñaron placas rígidas que copian las formas anatómicas de las zonas y logran  de esta manera compensar las diferencias logrando en forma uniforme y una presión constante sobre la región.

Los elementos que se pueden utilizar son múltiples. Hace varios años el Dr. Linares (técnica de Indo) utilizaba un método de compresión, tomando moldes de las zonas afectadas y utilizando plástico de descartes como saches de sueros que eran moldeados con calor.

Posteriormente se han utilizados materiales de acrílico similares a los que se usan en prótesis dentales. El advenimiento de nuevos materiales permitió que la confección de estos elementos sea más fácil y por ende de aplicación más generalizada.

Desde el año 1990, hasta Junio de 2000 se confeccionaron en el Hospital Quemados del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, un total de 2000 elementos de compresión en material termoplástico. De estos 200 fueron máscaras faciales.

El material que se utiliza son placas plásticas de material termomaleable en espesores (1.6 a 3 mm), con elasticidad variable (blanda o dura).

Para la confección de máscaras termomaleables preferimos las placas planas de 1,6 mm. Utilizando una batea con agua caliente a 55° centígrados este material se pone transparente y muy maleable, permitiéndonos tomar la impresión directamente sobre la piel del paciente. La ventaja de este tipo de termoplásticos es su capacidad de ser remodelados, dado que el mismo conserva memoria, nos permite reutilizar el material en varias oportunidades. Esto nos facilita realizar una compresión dinámica modificando en períodos cortos el elemento de presión, consiguiendo con ello un tratamiento de compresión progresiva constante.

 


Resultados


 

Conclusiones