Cirugía
estética y otras prácticas no quirúrgicas
Ante
los inminentes riesgos que se vienen demostrando hace ya algunos años y hemos tenido
hay también nuestra oportunidad de compartir con otros colegas (Autoridades
en las materias: Médicos y Juristas). Este trabajo pretende ser un breve
aporte de reflexión sobre un tema tan controvertido, como es la Cirugía
Estética y otras Prácticas no quirúrgicas relacionadas
con la belleza.
Curiosamente,
el avance de la ciencia y la tecnología en esta especialidad, no hacen
otra cosa que seguir complicando la tranquilidad de los especialistas, cuando
en realidad deberían garantizar un ejercicio de nuestra especialidad
más amplio, relajado y menos controvertido.
Ante
dos sustantivos muy trillados, globalización y mercantilismo, hemos quedado atrapados,
a veces injustamente, ante la vulgarización de la prensa, el descrédito
del público y el sufrimiento judicial.
La
Medicina
Estética, sea ésta quirúrgica o no, no escapa o por lo menos no
debería escapar de las reglas habituales de toda práctica médica
debiendo ser aún más delicado su tratamiento, pues nuestras
pacientes, generalmente, no vienen a salvar sus vidas, sino a mejorar sus apariencias,
por lo tanto, exigen resultados.
En
la última década se han impuesto prácticas muy efectivas,
pero altamente riesgosas.
El
médico ha quedado un poco desprotegido frente a la demanda inminente
de métodos cada vez más modernos, donde se promete Alta efectividad, sin
Riesgos.
Tomemos
en cuenta algunas recomendaciones relacionadas con la práctica habitual:
Entrevista
Cada
paciente, hombre o mujer, alberga una ilusión la juventud por un lado y un cuerpo maravilloso (también). Algunos reclaman
los 2 (dos) objetivos.
Nuestro
objetivo, no será matar esta ilusión, pero tampoco hipertrofiarla y mucho menos, venderla.
La
entrevista inicial es la Puerta de Entrada, muchas veces (la gran mayoría)
hacia un final feliz, pero otras, hacia un gran problema. Debemos poner nuestra
sutileza y psicología al servicio total de esos minutos. Escuchar con atención, Mirar con atención e Interpretar el mensaje.
Qué
espera de mi quién tengo en frente?Qué
ilusiones alberga?Qué
perdió y pretende recuperar?Qué
le vendieron los medios? Con
qué famosos se mimetiza?Cuántos
años cree que rejuvenecerá?y
mucho más ...
Autores
reconocidos escribieron esta frase escalofriante: el médico debe tratar al
paciente como a su mejor amigo pero escribir la historia clínica como
si fuera a ser leída por su mayor enemigo.
En
el Seminario "Ética de la Vida" (Apartado Ética
de la Medicina Posmoderna) nos decía ya el profesor Dr. José A. Mainetti,
se encuentra instalada una Medicina del Deseo. Recordemos a Pigmalión
y Narciso para el encuadre posmoderno.
Pigmalión que todo lo puede, transformando
la naturaleza humana y narciso que desea la belleza permanente.
La conjunción de un médico con poder de pigmalió y un paciente con actitud
narcisista, puede llevar a una peligrosa alianza.
Hace
falta algún control a esta medicina de deseo.
La
Medicina Perfectiva (como la define el Dr. Mainetti) tiene ya una expresión
cultural entre nosotros y muy difundida que es la Medicina Plástica,
sobre todo la Cirugía Estética Cosmética.
Por
todo esto, luego de escuchar a nuestros pacientes, hablemos con claridad;
informemos honestamente; planteemos porcentajes de mejoría.
No
olvidemos nuestros deberes como médicos; recordemos sólo algunos,
aunque todos son importantes:
deber
de obrar calificadodeber
de informar debidamente al paciente deber
de derivar autorización para el tratamiento
Los
registros fotográficos y filmaciones, son casi obligatorios.
No
se recomiendan los programas computarizados, donde los cambios en el monitor no siempre coinciden con
la realidad, con el agravante de que puede quedar impreso también.
Métodos
no quirúrgicos (algunos)
La
propuesta quirúrgica generalmente, es bastante conocida y aceptada
por el público, como el lifting, la blefaroplastía, mastoplastia, la lipoaspiración y mucho más.
El
gran dilema surge ante las ofertas de nuevos métodos.
Recomendaciones:
-
Poseer evidencia de los resultados de los mismos.
-
Casuística
y recopilación de casos.
- Amplia
información. Bibliografía seria; Nacional e Internacional.
-
Garantía
y Control de Calidad (en el caso en que se necesitaran productos).
La
Asociación o Binomio que el Especialista y el Producto forman en éstas
prácticas, exponen al profesional y al paciente a riesgos no previstos,
como por ejemplo, en la utilización de ácidos para Peeling, material para Rellenos e Implantes.
Muchas
veces se entrega la experiencia y formación de años, al albur que nos dará la colocación
de un producto, cuya garantía química, de producción
o esterilización; ni siquiera es conocida, rotulada ni certificada.
Aunque esto así ocurriera, debemos tener en cuenta, que en algunos
casos, olvidamos la responsabilidad que recae en nosotros, al elegir tal o
cual producto. Destaquemos también que, en ciertos Ítems, somos
clientes cautivos pues se trata de distribuciones pertenecientes a únicas
empresas.
Nuestra
obligaciones son consideradas (para la jurisprudencia) de resultados, pues
de no prometerse un final feliz, el paciente no se hubiera sometido al tratamiento.(Dr.
Medone y Califano libro Mala
Praxis Médica, Efectos y Prevención).
Estos
autores refieren también que si los medios empleados por el médico tratante, son las conductas aconsejadas por
los libros de texto y la bibliografía Nacional e Internacional, nada
habría que reprocharle.
En
el capítulo Uso de Drogas y Culpa Médica, estos mismos
autores refieren el error en la elaboración de un producto, por parte
del fabricante, debe ser probado por el médico para ser eximido de la culpa. Los efectos adversos de la droga, si el
fabricante los exhibe en la literatura científica, recaerán
sobre la responsabilidad del
médico.
Deberíamos
entonces alertarnos, agruparnos y consolidarnos en estas prácticas
que, a veces se convierten en un disgusto, por el simple hecho de haberse roto la cadena de frío o el traslado
o porque el paciente realice determinados movimientos posteriores a su aplicación.
Tomados
estos recaudos, el paciente de estética no es diferente a los demás desde
el punto de vista clínico, puede ser cardiópata, alérgico,
hipertenso, padecer de coagulopatías, diabetes, etc. Aunque la práctica
dure 30 minutos, necesitará , en casi todos los casos, exámenes
que pueden durar 1 ó 2 semanas.
Aún
siendo sano, puede rechazar el producto que se le aplicará. ¿Cuál
es el impedimento entonces para realizar un Test?
En
el momento de las prácticas, pueden ocurrir reacciones orgánicas
inesperadas, provocadas por el producto en sí (vasodilatación;
vasoconstricción; taquicardía; shock anafiláctico) o
por el mismo Stress (desencadenado por miedo, la emoción o la espectativa).
Esto implica un equipamiento adecuado y una formación para la emergencia,
con un entorno debidamente habilitado.
¿Qué
pasará después de la práctica? ¿Qué reacciones
en el domicilio se esperan? ¿Cuál es la medicación preventiva
y las recomendaciones?
Las
técnicas han cambiado notablemente para lograr belleza, estética
y reparación de secuelas, por lo tanto, se plantea una Reflexión:
en plena Vigencia de Medicina Basada en la Evidencia se impone la necesidad
de protocolizar también estas Técnicas.
El
uso desmedido de la Aparatología puesta al servicio de la belleza,
han terminado por confundir a la población, anunciando en Institutos
de Belleza y otros similares, aplicaciones de equipos muy complejos, patrimonio de la Fisiatría
y la Kinesiología, los cuales deben ser indicados y supervisados por médicos formados para ese fin.
Este
tipo de prácticas exige el Consentimiento Informado, detallado, amplio,
en el cual el paciente refiera conocer el procedimiento y los resultados.
Se
propone como ampliación del mismo, aclaraciones sobre los resultados, (pues no siempre el paciente
queda conforme, refiriendo que esperaba más) y sobre las complicaciones referidas a los productos.
Específicamente se habla de un Consentimiento Informado diferente y
específico para algunas prácticas.
Los
riesgos no radican entonces, solamente en el peligro de hacer daño
o provocar un inesteticismo que antes no puntualmente por una
mala aplicación de la técnica.
La
Prevención de este punto, radicaría
en conocer algunos datos antes de realizar la indicación; por ejemplo:
-
Someramente
recordemos que las pacientes muy añosas (> de 70 años)
no registran estadísticamente grandes resultados después de
los rellenos de colágeno, por lo tanto se deberá acordar con ellas, una leve mejoría
o inclinarse por un Lifting.
-
Consideremos
que las adiposidades localizadas, producto de una obesidad de años
de evolución o de enfermedades endocrinológicas, NO se resolverán
con aparatología, debiéndose plantear una lipoaspiración
o lipectomía (Como
estos, muchos ejemplos más).
-
Por
todo esto concluimos en seis conceptos básicos:
-
Conocer
la implicación psicológica y social con un Márketing
desmedido de esta especialidad.
-
Focalizar
nuestra atención y prevención del riesgo en la primera entrevista.
-
Incluir
al paciente en los métodos clínicos de diagnóstico
de cualquier otra especialidad.
-
Protocolizar
los Esquemas de Tratamiento, con elementos válidos, dentro de
las Instituciones acreditadas para tal fin; incluyendo en estos la Garantía
y Control de Calidad de los productos involucrados en los protocolos.
-
Nuevos
modelos Consentimiento Informado. Algunos específicos para
prácticas puntuales.
-
Formación
continua de Posgrado en Instituciones Oficiales.
Corolario
Respetar
pautas de prevención, no nos impide trabajar. El miedo no debe paralizarnos
en nuestras prácticas.
No
confundir; respeto; moderación; obligación; información;
recaudos y criterios, con temor permanente.
Estos
minutos que parecen perdidos juntando la información, leyendo una bibliografía,
especializándonos aún más, consultando a un colega de
autoridad, pueden representar horas, días y años de tranquilidad
futura.